Vamos a meternos en materia.
Cada vez es más frecuente ver a niños con pataletas, llantos desesperados e incluso pegando o amenazando a los adultos que los acompañan. La situación nos resulta familiar ¿Verdad?
Vamos a hablar de esas conductas y vamos a exponer diferentes maneras de evitarlas.
La conducta agresiva se manifiesta en acciones violentas de odio, que producen daño físico o verbal a las personas (sean adultos o niños): dar golpes, patadas, pellizcos, burlas, amenazas, empujones...Esas conductas tienden a disminuir entre los cuatro y los cinco años, pueden considerarse como conductas agresivas normales, cuando se van sustituyendo por otras formas de expresarse y llamar la atención , a través del proceso de socialización.
Pero si el comportamiento es extremadamente agresivo en la infancia, esto puede dar lugar a que esa agresividad perdure y se manifieste en la adolescencia e incluso en la edad adulta, esta conducta puede calificarse de "grave" cuando es repetitiva y estable, cuando es una conducta antisocial.
Para los psicólogos del aprendizaje, los comportamientos agresivos se aprenden por imitación, por lo tanto, si los adultos que rodean al niño emplean la violencia o la agresividad, tanto de palabras como de actos, para controlar la conducta agresiva del niño, está ofreciendo un modelo de conducta agresiva sin ser consciente de ello.
Por otra parte, tenemos que ser observadores para identificar si la agresividad viene motivada por algún tipo de inseguridad, sentimientos de inferioridad...
Teniendo en cuenta que no son adecuados ni los estilos totalmente permisivos ni los autoritarios para el buen desarrollo de las conductas del niño, por que tanto una, como otra generan conductas agresivas.
Los niños necesitan control de los adultos y limites, pero nunca llegar a la fuerza y el castigo, para adquirir e interiorizar las conductas y normas de comportamiento adecuadas, deben sentir que el adulto está pendiente de él, de sus necesidades.
El adulto debe evitar situaciones de competencia y rivalidad con otros niños, para no despertar sentimientos de inseguridad, ansiedad...Es muy importante fomentar los comportamientos cooperativos, haciendo que los niños con más ventajas en ciertas cosas, ayuden a los demás. También es importante pedir a los niños que colaboren en la elaboración de las normas de la casa que faciliten la convivencia (no dejar que ellos decidan o al final se haga lo que ellos quieran sin limite), de esta forma las normas no son impuestas por el adulto, sino, negociadas entre todos. Escribir estas normas y colgarlas en algún sitio visible de la casa es muy recomendable, así el niño las tendrá presentes.
Espero que os haya gustado la entrada y hasta la próxima.
Saludos.